Nuevos estudios sostienen que las poblaciones de especies tropicales decrecen a un ritmo alarmante, mientras tanto las demandas de la humanidad sobre los recursos naturales aumentan a una velocidad desmesurada, hasta un 50% más de lo que el planeta puede proveer. Estos son algunos de los hallazgos que se presentan en el Informe Planeta Vivo 2010 del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), el diagnóstico más destacado sobre la salud del planeta.
El Informe Planeta Vivo 2010 de WWF, es un reporte bienal producido en colaboración con la Sociedad Zoológica de Londres (ZSL, por sus siglas en inglés) y la Red Global de la Huella Ecológica (Global Footprint Network), el cual hace uso del Índice Planeta Vivo, cuyo contenido refleja los cambios en la salud de los ecosistemas, a través del análisis de las tendencias de aproximadamente 8000 poblaciones de más de 2500 especies. El Índice Planeta Vivo presenta una disminución del 30% en especies de vertebrados a partir de 1970, siendo las especies tropicales las más afectadas con una disminución de 60% en menos de 40 años. Esta afectación se registra principalmente en los países más pobres.
El
Informe Planeta Vivo 2010 de WWF muestra una tendencia de recuperación en las especies que habitan zonas templadas gracias, en parte, a los esfuerzos de conservación y las mejoras en el control de la contaminación y manejo de desperdicios. Sin embargo, las poblaciones de especies tropicales de agua dulce disminuyeron casi 70%, el decrecimiento más grande que haya sido registrado estadísticamente, tanto en especies terrestres como marinas.
“Las especies son la base de los ecosistemas”, afirma Jonathan Baillie, Director del Programa de Conservación de la Sociedad Zoológica de Londres. “Los ecosistemas sanos representan la base de todo lo que tenemos, perderlos significa destruir nuestro sistema de soporte para la vida”.
La Huella Ecológica
1 es uno de los indicadores usados en este informe, y nos alarma sobre la duplicación de nuestra demanda de recursos naturales desde 1966, además de estar usando el equivalente a 1.5 planetas para satisfacer nuestras necesidades. Si como humanidad continuamos viviendo más allá de los límites del planeta, para el año 2030 necesitaremos anualmente la capacidad productiva de 2 planetas enteros.